Semper

"El estudioso Ramón Andrés, hombre de erudición firme y silenciosa, lleva dos décadas entregado a levantar un proyecto ensayístico donde la música, el pensamiento y la reflexión conviven con la poesía, con la escucha, con la observación. Los libros de Andrés son celebraciones de una sabiduría que no busca el nerviosismo del foco o de la fama, sino la claridad de la inteligencia, de la complicidad, de la discusión refinada. Y en esta senda ha trabajado en una obra insólita, necesaria, filosa, honda y sorprendente: Semper dolens. Historia del suicidio en Occidente, publicada por Acantilado. Un volumen con algo de monumental, no tanto por las páginas como por el sofisticadísimo saber que guarda dentro. [...] Libro valiente y alumbrador no habla de la devastación, sino de los hombres y las mujeres. De extrañezas. De intemperies. De vacíos. De muertes que sólo tienen sentido por la pura vida."

Antonio Lucas, El Mundo.

 

 

"Con su proverbial erudición y un admirable sentido sintético, Ramón Andrés encara, en esta ocasión, el tema crucial del ser humano: la gestión de su propia muerte. Lo hace en un ensayo titulado Semper dolens. Historia del suicidio en Occidente (Acantilado), un asunto sobre el que ya había publicado un libro hace 12 años, como nos recuerda en una nota previa, pero que, con el paso del tiempo, ha necesitado revisitar desde una perspectiva más amplia y, por tanto, más profunda. Desde luego, ha merecido la pena este empeño de revisión, no solo porque el hombre sea mortal, ni tampoco porque seamos entre los vivos, según nuestro alcance, los únicos que sabemos que vamos a fallecer, sino porque este traumático conocimiento nos condiciona hasta tal punto de que, como lo formuló Heidegger, se pueda definir esencialmente nuestra condición como la de “un ser para la muerte”. "

Francisco Calvo Serraler, Babelia (El País).

 

 

"El resultado -digámoslo ya sin cortapisas- es de una erudición aplastante, un recorrido pormenorizado por cómo se ha entendido, juzgado y ejercido la "muerte voluntaria" en nuestra cultura, desde los lejanos tiempos de Mesopotamia y Egipto hasta el vacío existencialista y la depresión del hombre contemporáneo. Un larguísimo camino que empieza en Gilgamés y Osiris y que termina en Durkheim, Freud y Ricoeur, después de transitar por la antigüedad grecorromana, la perspectiva cristiana, Tomás Moro, Pascal, John Donne y el Siglo de las Luces, por señalar tan solo algunos de los jalones que marcan las meditaciones de este singular investigador.

 

Debe advertirse que no estamos ante un ensayo fácil sino todo lo contrario. La rectitud intelectual de Andrés le conduce a una especie de rigorismo implacable que no da tregua al lector, al que se exige un esfuerzo sostenido a lo largo de unas densas quinientas páginas de disquisiciones filológicas, planteamientos filosóficos y elucubraciones culturales. Nada de fuegos de artificios, concesiones a la galería ni, muchos menos, soluciones fáciles."

Rafael Núñez Florencio, El Cultural (El Mundo).

 

 

"Distanciándose de ser una elegía a la desesperación, el retrato genealógico del suicidio que ofrece Andrés es un canto que clama por la vida, un grito que apuesta por la vitalidad, que aborrece la servidumbre ideológica del presente y apuesta, en términos heideggerianos, por la propiedad y autenticidad de la persona."

Oriol Alonso Cano, Culturamas.

 

 

"Recorrer, como hace Ramón Andrés, los recovecos del alma y del espíritu, explorando sus rincones más oscuros y dolorosos, es una experiencia dura y melancólica pero necesaria. La vasta erudición y la lucidez del autor convierten un relato en apariencia desconsolado en un extraordinario viaje a través de los cimientos de nuestra civilización, en el que la muerte y el dolor han jugado un papel fundamental."

Metahistoria.